Cuando piensas en Omán, quizá lo primero que te venga a la cabeza sean paisajes desérticos y desolados. Y sí, el desierto está ahí y es mágico… pero Omán es una explosión de contrastes que te deja sin palabras. Es un país donde las montañas escarpadas esconden oasis de agua turquesa (Wadis), donde las ciudades huelen a incienso y donde el mar baña playas vírgenes donde las tortugas desovan cada noche.
Durante nuestro viaje descubrimos que Omán no es solo un destino de paso: es un lugar donde el tiempo se detiene. Es la paz de la Gran Mezquita de Mascate, la aventura de conducir un 4×4 por dunas infinitas en Wahiba Sands y la hospitalidad de un pueblo que te sonríe de verdad, sin esperar nada a cambio.
En este blog vas a encontrar todo lo que necesitas para organizar tu viaje a Omán: desde «Las mejores épocas para visitarlo«, la gastronomía con «Los mejores platos locales«, consejos sobre «Cómo obtener tu visado» o «Cómo tener Internet en medio del desierto«, y por supuesto, todas las razones por las que deberías decirle «Sí» a este destino y meterlo en tu radar viajero.