Sri Lanka ha gozado de un largo periodo de estabilidad desde el fin de la guerra civil en 2009, y gracias a los esfuerzos tanto del gobierno como de su población es en general un país seguro para el turismo.
El norte de Sri Lanka fue escenario de conflictos significativos durante la guerra civil entre el gobierno cingalés y los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE), quienes buscaban un estado independiente para la minoría tamil. Este conflicto, que se prolongó de 1983 a 2009, dejó profundas cicatrices en la sociedad y la economía. Durante esos años, el norte experimentó combates intensos, desplazamientos masivos y restricciones de viaje.


Desde el fin de la guerra, el gobierno ha trabajado para reconstruir la región y promover la reconciliación. Aunque la situación ha mejorado, aún se observan signos del conflicto en algunas áreas del norte, lo que exige viajar con precaución y respeto por la historia local. Por esto, la mayoría de rutas turísticas evitan el norte, y fue una de las razones por las que no incluimos esa zona en nuestro viaje. Sin embargo, si tienes tiempo suficiente, hay lugares del norte perfectamente accesibles como Jaffna que ofrecen una visión única de la cultura tamil.
En las principales zonas turísticas de Sri Lanka (Colombo, Kandy, Galle, Ella, etc) no vas a encontrar problemas. De hecho, el turismo se cuida mucho porque la población sabe que es una fuente de ingresos importante.

Eso sí, te dejamos algunos consejos para asegurarte un viaje tranquilito y sin sustos:
Robos – Evita mostrar objetos de valor en público, y mantén tu documentación, dinero y demás siempre controlado.
Timos – Aunque en Sri Lanka no hemos vivido tantos intentos de timo como en otros países, ten en cuenta que es un país en vías de desarrollo con una guerra muy reciente, y la población sabe que, en general, los turistas occidentales que llegan tienen un poder adquisitivo muy superior al suyo. Por eso algunos locales tienden a inflar mucho los precios. Siempre, siempre regatea, y si puedes comprueba los precios medios de los productos o servicios que vayas a adquirir antes de aceptar una oferta (por ejemplo, comprobando los precios de los tuktuk en Pickme antes de aceptar el precio de un conductor).
Medicamentos y Repelentes – Lleva contigo medicamentos básicos, y no olvides llevar suero, Fortasec, probióticos y demás para cuidar tu estómago occidental, la gastronomía local es deliciosa pero a veces trae sorpresas. Tómate en serio lo del repelente de insectos, ya que los mosquitos pueden transmitir enfermedades como el dengue (aunque, siendo realistas, aunque te bañes en Relec alguna picadura siempre te vas a llevar, son gajes del oficio).
Vacunas – Asegúrate de estar al día con las vacunas recomendadas para Sri Lanka, incluyendo la hepatitis A y B y la fiebre tifoidea.
Bebe siempre agua embotellada – En Sri Lanka el agua corriente es potable, pero sus estómagos están acostumbrados a bacterias diferentes a las nuestras. ¡Mejor prevenir que pasarte el viaje en el baño!
Playas – El Océano Índico es espectacular y está lleno de vida en parte gracias a que tiene unas corrientes bastante fuertes. Ten cuidado con ellas a la hora de bañarte.
Seguridad vial – Quizá porque esperábamos (por pura asociación) algo parecido a la locura de la India, nos pareció que el tráfico era bastante tranquilo y ordenado. Pero eso sí, los adelantamientos casi suicidas están a la orden del día y puedes ir conduciendo y encontrarte a un elefante caminando tranquilamente por la cuneta (nos pasó). Por lo tanto, si vas a conducir por Sri Lanka (alquilando un tuktuk), ten mucho, pero mucho cuidado. Si no, siempre puedes utilizar transporte público o alquilar una van con conductor.


NUESTRA EXPERIENCIA
No pasamos miedo en ningún momento de nuestro viaje, y aunque sí hubo varios intentos de timo, nada verdaderamente preocupante. De hecho, fuimos “víctimas” de un timo durante nuestra visita a Polonnaruwa y sin ninguna intervención ni denuncia por nuestra parte, el timador fue denunciado y penalizado (te contamos todo aquí).
En general, sentimos que se cuida mucho a los viajeros y que la población local es excepcionalmente amable y dispuesta a ayudar.



