Cuando empezamos a planear nuestro viaje, una de las preguntas que más nos hicieron fue: “¿Y no es peligroso ir a Jordania?” Y lo cierto es que Jordania es uno de los países más seguros de Oriente Medio para los viajeros. Pero claro, como en cualquier destino, conviene ir informado, entender el contexto y tener algunas precauciones básicas.
En esta entrada te contamos nuestra experiencia personal viajando por Jordania, qué dicen las fuentes oficiales, qué zonas conviene evitar y cómo moverte tranquilo por el país.
¿Es Jordania un país seguro para los turistas?
Sí. Jordania es un país estable, hospitalario y acostumbrado al turismo. A diferencia de otros países de la región, mantiene una situación política tranquila y un fuerte control interno de seguridad, sobre todo en las zonas turísticas.
Durante nuestro recorrido (Amán, Jerash, Madaba, Petra, Wadi Rum, Áqaba y el Mar Muerto) nos sentimos seguros en todo momento. Caminamos por la noche en Amán, hicimos carretera por el desierto y compartimos té con beduinos sin ningún problema.
Según el Departamento de Estado de EE.UU., Jordania está catalogada como nivel 2: “Exercise Increased Caution”, lo que en términos prácticos significa: “viaja con sentido común”. Y eso mismo es lo que diríamos nosotros.
Nota: Aunque está en una región con conflictos, Jordania lleva décadas siendo un país de paz y estabilidad. De hecho, muchos refugiados de países vecinos la consideran su “segundo hogar”. Y lo más curioso: la mayoría de los viajeros que visitan Jordania terminan diciendo exactamente lo mismo que nosotros: “Nos sentimos más seguros allí que en algunas capitales europeas.”
Zonas que conviene evitar
Aunque el país es seguro, hay regiones concretas donde se recomienda no ir por precaución:
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- Frontera norte con Siria: No tiene interés turístico y las autoridades desaconsejan visitarla.
- Frontera este con Irak: Muy remota y fuera de las rutas habituales.
- Zonas militares o restringidas del desierto oriental: Solo si vas con guía o permiso.
En el resto del país, desde el norte hasta el sur, puedes moverte con tranquilidad. Las carreteras principales están en buen estado y hay controles policiales regulares (no para asustar, sino para proteger).

Delitos y seguridad urbana
En general, la delincuencia en Jordania es baja. No hay que temer robos violentos ni situaciones de peligro grave. Lo más común (como en cualquier parte) pueden ser pequeños hurtos o timos turísticos (algún taxi sin taxímetro, precios inflados, etc.).
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- Cierra bien tus mochilas en mercados o zonas muy concurridas.
- Usa taxis oficiales o apps (Uber y Careem funcionan en Amán).
- Pregunta precios antes de subirte a un coche o contratar una excursión.
- Evita hablar de temas políticos o religiosos: no es peligroso, pero sí incómodo.
Seguridad en el desierto y las zonas rurales
Si vas a visitar Wadi Rum o la Reserva de Dana, las precauciones son más logísticas que de seguridad: llevar agua suficiente, gorra, protector solar y avisar dónde estarás si sales a caminar solo.
En el desierto hay señal telefónica irregular y temperaturas extremas. Por eso recomendamos hacer las excursiones con guías locales beduinos: ellos conocen el terreno y, además, enriquecen la experiencia.
Respeto cultural: otra forma de seguridad
Jordania es un país musulmán moderado y muy respetuoso con los visitantes. Aun así, adaptarte a su cultura hará tu viaje más cómodo y evitará malentendidos:
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- Viste con ropa discreta, sobre todo fuera de Amán y en zonas rurales.
- Evita muestras de afecto en público.
- Pide permiso antes de fotografiar a personas.
- Durante el Ramadán, come y bebe con discreción en la calle.
El respeto cultural también es una forma de seguridad: demuestra que entiendes el país y su gente te lo devolverá con hospitalidad.

Nuestra experiencia: cómo nos sentimos en Jordania
Sinceramente, mucho más seguros de lo esperado. En ningún momento sentimos peligro, ni siquiera conduciendo por carreteras largas o visitando pueblos menos turísticos. Los jordanos son extremadamente amables. Si te ven perdido, se acercan a ayudarte (a veces incluso demasiado 😅).
Lo que sí hay que tener en cuenta es el control policial: es normal ver checkpoints, especialmente en trayectos largos. No hay de qué preocuparse, su objetivo es garantizar la seguridad, no intimidar.
Conclusión: ¿merece la pena viajar a Jordania?
Definitivamente sí. Jordania es un país seguro, acogedor y fácil de recorrer por libre o con agencia. Tiene historia, paisajes increíbles, cultura viva y una de las mejores hospitalidades que hemos encontrado.
Solo necesitas lo de siempre: sentido común, respeto y ganas de disfrutar. Si cumples eso, viajar por Jordania no solo es seguro: es inolvidable.


