Durante nuestro viaje al Valle del Omo, en el sur de Etiopía, tuvimos la oportunidad de convivir y acampar dos días con una de las tribus más conocidas y a la vez más impactantes: los Mursi. Su fama trasciende fronteras gracias a una de sus costumbres más llamativas: los platos labiales que llevan las mujeres en la boca, un símbolo de identidad que ha intrigado a antropólogos, fotógrafos y viajeros de todo el mundo.
Pero más allá de esa imagen tan icónica, los Mursi son un pueblo con una forma de vida profundamente arraigada en la tradición, con rituales y costumbres que ha resistido el paso del tiempo como, «La famosa lucha Donga«, «El desayuno Mursi» o las impresionantes escarificaciones que realizan en su piel.

En este post, te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre esta fascinante comunidad, entender su estilo de vida y aprender sobre los desafíos que enfrentan en un mundo que cambia rápidamente. Y, por supuesto, algunos consejos útiles si lo que quieres es ir y conocerles por ti mismo.
Los platos labiales: tradición y significado
El uso de platos labiales entre las mujeres Mursi es una de las modificaciones corporales más extremas y reconocibles del continente africano. A pesar de haberlo visto en multitud de fotos y documentales, ver de cerca cómo las mujeres se quitan y ponen los platos es algo que te cambia la perspectiva. No los llevan todo el día, como pensábamos antes de llegar, sino que los usan en ocasiones especiales o cuando quieren mostrarlos.
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- Normalmente, el proceso empieza en la adolescencia, cuando las jóvenes perforan el labio inferior y poco a poco van aumentando el tamaño del plato.
- Los platos pueden alcanzar diámetros de más de 10 cm, y cada mujer decide si quiere llevarlos o no.
- Aunque a menudo se dice que es un símbolo de belleza o estatus, los significados varían: identidad cultural, fortaleza y, en algunos casos, un marcador social dentro de la tribu.


Hoy en día, esta práctica se ha reducido y son sobre todo las mujeres de mayor edad quienes mantienen la tradición. Aun así, sigue siendo uno de los elementos más característicos de los Mursi.
Una de las cosas que más sorprende al estar con los Mursi es la naturalidad con la que se quitan y ponen los platos labiales. Al no llevarlos todo el tiempo, es común ver a las mujeres guardarlos en la mano o sobre una piedra mientras charlan o trabajan.
Vida diaria y rituales
Los Mursi son pastores seminómadas y su vida gira en torno al ganado, que no solo es su fuente de riqueza, sino también parte de su identidad. El ganado sirve como dote en matrimonios, como alimento (leche y, en ocasiones, carne) y como símbolo de estatus.
Algunos de sus rituales más conocidos incluyen:
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- La Donga: combates con palos entre los hombres, donde se demuestra fuerza y valor. Si te interesa este increíble ritual te lo contamos en el post «La famosa Donga«.
- El famoso desayuno Mursi: todas las mañanas los miembros de la tribu seleccionan una vaca a la que sacar cerca de 1,5 litros de sangre que posteriormente beben por turnos. Esto les permite incorporar a su dieta proteínas y grasas que escasean en su día a día. En la entrada sobre «El desayuno Mursi» hablamos más a fondo de este tema y lo que se siente al probarlo.
- Pinturas corporales: tanto hombres como mujeres decoran sus cuerpos con arcilla y pigmentos naturales en diseños que cambian según la ocasión.


Los Mursi no llevan platos por moda, sino por identidad.


El impacto del turismo y el mundo exterior
Visitar a los Mursi no es como visitar cualquier otro poblado. Debido a su enerme fama, el contacto con el turismo ha generado una relación complicada:
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- Muchos viajeros acuden atraídos por la imagen de los platos labiales y esto ha creado situaciones de “turismo escénico”, donde se paga por fotografiar.
- Aun así, es posible vivir una experiencia más auténtica si se va acompañado de guías locales respetuosos, y si se busca entender su cultura más allá de la foto.
La gran mayoría de los turistas llegan solo a tomar una foto rápida de los platos labiales y se van, sin pararse a conocer nada más. Sin embargo, al quedarnos dos días, sentimos que pudimos ir un poco más allá de la imagen superficial, ver cómo realmente viven, qué les preocupa y cómo se relacionan entre ellos.

Consejos para Presenciar una Lucha Donga
Si planeas visitar Etiopía y conocer una de las tribus más icónicas de África, es importante tener en cuenta algunos aspectos:
- Ve con guía local: No solo por el idioma, sino porque un guía local sabe cómo relacionarse con la comunidad, mediar en situaciones tensas y garantizar que tu visita sea respetuosa y segura.
- Fotografía con respeto: Los Mursi suelen pedir dinero a cambio de fotos. Es mejor acordar un precio con antelación o negociar una tarifa por grupo, en lugar de pagar foto por foto. Así evitas malentendidos y disfrutas más de la experiencia.
- No te limites al plato labial: Aunque sea lo más famoso, los Mursi son mucho más que eso. Fíjate en sus pinturas corporales, sus rituales, su forma de vida diaria. Haz preguntas (a través del guía) y muestra interés real por su cultura.
- Prepara efectivo en billetes pequeños: En el Valle del Omo casi todo se paga en efectivo. Tener billetes pequeños facilita regatear y pagar fotos o artesanías sin problemas.
- Mantén la mente abierta: Algunas tradiciones pueden parecerte duras o chocantes (como las modificaciones corporales o las luchas de la Donga), pero recuerda que forman parte de una cosmovisión diferente. Evita juzgar con parámetros occidentales.
- Respeta su espacio personal: No entres en las chozas ni toques objetos sin permiso. Aunque sean amables, el poblado es su hogar y hay que tratarlo como tal.
- Lleva paciencia y humor: La interacción no siempre será sencilla: hay barreras culturales y de idioma. Una sonrisa y paciencia valen más que cualquier frase en inglés.


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