Jordania es un país que combina desiertos infinitos, tesoros arqueológicos y oasis verdes junto al mar. Desde el espectacular Petra hasta el desierto de Wadi Rum, pasando por el Mar Muerto y el Mar Rojo, el clima cambia mucho de una región a otra. Por eso, elegir la época adecuada para viajar puede marcar una gran diferencia en tu experiencia.
En esta guía os contamos cómo es el clima en cada estación, cuándo es mejor para visitar cada zona y algunos consejos prácticos según el tipo de viaje que tengas en mente.

Estaciones y mejor época para visitar Jordania
Primavera (marzo a mayo): la mejor época para viajar a Jordania
Si hay un momento ideal para visitar Jordania, es este. Las temperaturas son templadas, los paisajes del desierto están en su punto más fotogénico y Petra se puede recorrer sin derretirse bajo el sol.
Durante estos meses, las temperaturas rondan entre los 18 °C y los 28 °C en casi todo el país. En el desierto de Wadi Rum, los días son cálidos pero agradables y las noches frescas; mientras que en Amán o Jerash el clima es perfecto para caminar y explorar.
Ideal para: visitar Petra, hacer rutas de senderismo, dormir bajo las estrellas en Wadi Rum y recorrer el país de norte a sur sin sufrir el calor del verano.
Verano (junio a septiembre): calor intenso pero buen momento para el Mar Rojo
El verano en Jordania es muy caluroso, especialmente en el valle del Jordán, el Mar Muerto y el desierto de Wadi Rum, donde se superan fácilmente los 40 °C. Sin embargo, si tu objetivo es bucear o hacer snorkel en el Mar Rojo, en Áqaba, esta es la mejor época.
En el norte y en Amán el calor es más soportable, aunque las visitas a Petra o a lugares arqueológicos pueden resultar agotadoras a mediodía. Eso sí, los cielos están despejados, la luz es espectacular y las noches en el desierto son mágicas.
Ideal para: playa y buceo en Áqaba, viajes con piscina y aire acondicionado, o si soportas bien el calor y quieres evitar las grandes multitudes.
Otoño (septiembre a noviembre): otra época perfecta para viajar
El otoño es, junto con la primavera, la mejor temporada para recorrer Jordania. El clima vuelve a suavizarse, los días son cálidos y las noches frescas, con temperaturas medias de 20 °C a 30 °C.
Es el momento perfecto para explorar Petra sin aglomeraciones, disfrutar de largas caminatas por el desierto o flotar en el Mar Muerto sin que el calor te derrita. Además, los precios suelen ser algo más bajos que en primavera.
Ideal para: combinar cultura, desierto y naturaleza sin sufrir el calor extremo.
Invierno (diciembre a febrero): menos turistas, pero más frío
El invierno en Jordania puede sorprender. En el norte, sobre todo en Amán o cerca de la frontera con Siria, las temperaturas pueden bajar a 5 °C o menos, e incluso nieva algunos días. En Petra hace frío y las noches son heladas, aunque el paisaje nevado tiene un encanto muy especial.
En cambio, el Mar Muerto y Áqaba se mantienen templados, con unos 20 °C, por lo que es buena época para relajarse en sus aguas saladas o hacer buceo.
Ideal para: quienes quieren evitar el turismo masivo y disfrutar de precios más bajos.

Nota: En el Wadi Rum, las temperaturas pueden variar hasta 25 grados entre el día y la noche, algo que los beduinos aprovechan para conservar sus alimentos y dormir bajo las estrellas sin tiendas. Si pasas una noche allí, abrígate bien: aunque el día sea caluroso, al caer el sol el desierto se transforma.

